Rio de Janeiro es un clásico de clásicos. Para mi es una ciudad que nunca falla. Tiene playas, historia, atractivos emblemáticos, noche y, por sobre todo, alegría.

Acabo de regresar de mi cuarto viaje a Rio y puedo decir que hice cosas que no había hecho anteriormente. En este post comparto información actualizada sobre precios, medios de transporte, actividades y algunos consejos útiles para vivir una experiencia a full.

Barrios y atractivos visitados

1- Centro y Lapa

Centro histórico de la ciudad

2- Copacabana

Playa tradicional de la ciudad

3- Ipanema

Playa Ipanema

4-Cristo Redentor

Cristo Redentor

5-Pan de Azúcar

Pan de Azúcar

6-Fuerte de Copacabana

Fuerte de Copacabana

¿Como moverse en la ciudad?

  • Para trasladarse del aeropuerto a la ciudad pueden tomar el bus Premium (azul).  El boleto cuesta R$16.- y se puede abonar en efectivo arriba del bus.
  • El transporte público es una muy buena opción para manejarse en la ciudad. El metro Línea 1 y Línea 2 recorren los distintos puntos turísticos de la ciudad. Se puede sacar la tarjeta de transporte público en cualquier estación de metro.
  • Los buses también son una buena opción. El boleto cuesta R$3,6 y se puede pagar en efectivo arriba del autobús.

Barrios y atractivos visitados

  • Centro y Lapa

  • Botafogo

  • Urca

  • Copacabana

  • Ipanema

  • Leblon

  • PN de la Tijuca (Cristo Redentor)

Día 1 | Lapa y Centro

Es el corazón y centro histórico de la ciudad. Un barrio bohemio y colorido, ideal para recorrer de día y disfrutar de su ritmo de noche.

El primer día tocó nublado y lloviznaba un poco así que decidí tomar el Metro y dirigirme hacia Lapa y el Centro de la ciudad. Estaba alojada cerca de la estación General Osorio y desde tomé la Línea 1 (naranja) con dirección a Uruguai. Para ir al centro podés bajarte en las estaciones Cinelandia o Carioca y luego caminar entre los barrios de Lapa y Centro sin problemas.

Aproveché a conocer la Catedral, el Teatro Municipal, los Arcos de Lapa y caminar por las callecitas bohemias del barrio viejo. Me sorprendió la Catedral, de construcción moderna y muy distinta a las que estamos acostumbrados a ver en otras ciudades de américa del sur. Visité nuevamente las Escadas de Selaron y no pude evitar volver al Cafe Colombo, uno de los cafés más lindos que conocí. A media tarde tomé el subte con dirección a Jardim Oceánico y baje en Jardim de Alah para caminar por los barrios de Leblon e Ipanema hasta llegar a Copacabana. Según mi celular caminé unos 15 kilómetros!

DESTACADO | Café Colombo

Es una confitería tradicional de Río de Janeiro. Funciona desde 1894 de forma ininterrumpida y se destacada por la calidad de su café y su pastelería. Parte de su decoración es Art Nouveau, con grandes espejos, cristales y vitrales. Es considerado como uno de los diez cafés más lindos del mundo.

Dirección: R. Gonçalves Dias, 32 – Centro, Rio de Janeiro

Día 2 | Cristo Redentor y Copacabana

El ícono de Río de Janeiro y del Brasil. Es una de las 7 maravillas del mundo moderno y una visita obligada de la ciudad.

Tren de Corcovado

Desde Copacabana tomé el bus 583 hasta la estación del tren del Corcovado (R$ 3,60.-). El bus pasa por la Avenida Nossa Senhora de Copacabana y viene desde las playas de Ipanema y Leblon así que si tenés pensado alojarte por esa zona, este bus también te será de utilidad. Se puede usar la tarjeta de transporte público o bien pagar en efectivo dentro del bus.

Viajar en bus me gusta porque puedo ver otros barrios de la ciudad y además ahorras plata. El viaje duró cerca de 25 minutos y llegué sin problemas. El boleto del Tren de Corcovado cuesta R$ 61 en temporada baja y se puede pagar con efectivo y tarjetas de crédito y débito.

En la boletería había un cartel que indicaba poca visibilidad en la cima del cerro. Esto es muy práctico porque te permite decidir si subir o no al Cristo y evitar desilusiones. Yo subí de todas formas y pude verlo sin problemas.

TIP!

Si viajas en temporada alta te recomiendo sacar el boleto con anticipación así te aseguras subir en el horario que quieras y evitar filas. La desventaja de sacarlo con anticipación es que no sabes cómo va a estar el clima y si esta nublado hay grandes chances que no puedas ver el Cristo Redentor.

Una vez finalizado el viaje en tren, llegar hasta el Cristo Redentor es fácil y accesible, ya que cuenta con ascensores, escaleras mecánicas y rampas. Este año me encontré con unas colchonetas auspiciadas por Pirelli, en las cuales podes acostarte y tomar la foto panorámica del Cristo desde el suelo. La idea me pareció original, dado que antes no te quedaba otra más que acostarte en el piso, pero es un poco incomodo caminar por la pasarela con la gente acostada y haciendo todo tipo de poses para obtener la foto perfecta. No quiero imaginar lo que debe ser eso en temporada alta! Igual no puedo quejarme. Saqué lindas fotos y pude sentarme tranquila tomar un rico café antes de bajar.

Entre la estación de tren y el Cristo hay varios puestos de venta de artesanías. Estén atentos que los precios son bastante más caros que en los locales de souvenirs de la ciudad.

Tomé el tren de regreso a la base y nuevamente el bus a Copacabana. A pocas cuadras de la estación de tren ví algo muy original: el Muro da Gentileza. Es el frente de una casa donde se pueden dejar objetos y prendas que no se usen más para que quienes las necesitan las tomen. En el muro dice “Si lo precisa, lleve. Si quiere, deje”. Una iniciativa solidaria y una forma ordenada de dar y recibir.

Ésta es la vista de la ciudad desde la cima del Cristo Redentor.

Algunas turistas sacandose una selfie para poder salir junto al enorme Cristo Redentor.

Por la tarde

 

Por la tarde caminé por la playa desde Leme hasta llegar al Fuerte de Copacabana. Nunca había entrado al fuerte y es super recomendable hacerlo. Yo ingresé cerca de las 17 horas y pude ver el atardecer desde la explanada del fuerte. La vista vale la pena, no solo por el atardecer sobre el mar sino también por la postal nocturna de la playa de Copacabana. Desde el fuerte se puede ver como se enciende la ciudad y disfrutar de un café o un trago desde una de las dos confiterías que están dentro del fuerte.

La entrada al fuerte tiene un costo de R$6.- y te permite acceder también al museo. No duden en visitar este lugar!

Día 3 | Copacabana

Esta playa esta ubicada entre el Fuerte de Leme y el de Copacabana. Es una playa emblema de Río de Janeiro, reflejo de la epoca dorada de los 40 y 50. Allí es posible encontrar gran cantidad de hoteles, restaurates y comercios.

Con un sol pleno, me fui a la playa de Copacaban a pasar el día. Ir a la playa en Brasil es simple porque no tenés que cargar demasiado. No hace falta cargar con toallas, reposeras y sombrillas propias. En la playa se consigue absolutamente todo.

Los hoteles te ofrecen sus toallas y algunos incluso sus sombrillas. De lo contrario, los podes alquilar en los puestos de la playa. Las dos reposeras + una sombrilla tiene un costo de R$17.- en Copacabana. Los mismos puesteros te ofrecen bebidas y algunos incluso Wi-Fi. Quienes me alquilaron las reposeras recomendaron asegurar los bolsos en la sombrilla y tenerlos siempre a la vista.

En mi estadía en Rio no vi arrebatos o situaciones de inseguridad pero lo cierto es que todos te advierten que seas cuidadoso. Hay vendedores de todo: protectores solares, mantas, anteojos, queso a las brasas, sandía, helados, bebidas, etc, etc. También hay baños públicos con duchas.

DESTACADO | Pan de Azúcar

A las cuatro de la tarde levanté campamento y tome un Uber hasta el cerro Pan de Azúcar. El viaje desde la Playa de Copacabana costó cerca de R$18.- Varios viajeros recomiendan ir en días despejados a la hora del atardecer. Totalmente de acuerdo! Si querés ver el atardecer tenés que ir si o si por tu cuenta porque los grupos con guías ingresan entre las 14 y 17 horas. El ticket del Bondinho Pan de Azúcar cuesta R$80.- para adultos y se puede pagar con tarjetas de crédito y débito. Salen cada veinte minutos.
Lo ideal es que te encuentres en la plataforma más alta unos quince o veinte minutos antes que caiga el sol para encontrar una buena ubicación para tus fotos y vídeos. Pasé un momento mágico ahí arriba, no solo por el atardecer sino también porque se puede ver como se enciende el Cristo Redentor a la distancia. Me quedé contemplando el paisaje en la reposera hasta las 20 horas. Bajé en el último bondinho! Regalense esta experiencia. No se van a arrepentir!

Día 4 | Ipanema

Es una de las playas preferidas de los cariocas. Ubicada entre Copacabana y Leblon, es una perla de la ciudad y la protanonista de una de las canciones referentes de Brasil: Garota de Ipanema.

Vamos a la playa

Dia de playa a full en Ipanema. Aquí hay notablemente más vendedores que en Copacabana y resultan un poco cansadores. El alquiler de reposeras y sombrilla es un poco más cara también: R$20.- Hay baños públicos.

Si bien los que alquilan reposeras y sombrillas venden bebidas, yo prefiero comprarle a los vendedores que pasan por la playa, especialmente a los mayores. Están muchas horas caminando bajo el sol y para qué comprarle solo a uno las cosas. Creo que es mejor distribuir el gasto entre varios vendedores.

Cena en el Skylab

Por la noche fui a cenar al Skylab, un restaurante ubicado en Copacabana, en el piso 30 del hotel Othon. La vista es única. Recomiendo hacer la reserva con tiempo para tener una buena ubicación. Por las fotos pueden ver que me tocó al lado de la ventana 🙂

Al regreso pasé por la Feria Artesanal Copacabana, ubicada en Av. Atlántica y Miguel Lemos. Lo que venden no son propiamente artesanías sino recuerdos y productos de la ciudad. Los precios son mejores que en la playa y hay mucha variedad.

Bar Garota de Ipanema

A la tardecita, me senté a tomar un café en el tradicional bar Garota de Ipanema, en la zona comercial. Es un bar icónico, donde Vinicius de Moraes compuso la famosa canción.

Como conclusión es posible decir…

Extra Tips
  • Viajar en octubre es una buena opción. Buen clima, poca gente, mejores tarifas. Yo soy pro viajar en temporada baja, sobre todo a aquellos destinos donde el clima es benévolo todo el año.
  • Llevar siempre asistencia al viajero. En esta oportunidad la contraté con Click and Tour y por suerte no tuve que usarla. Podés leer más sobre Medicina del Viajero en este post
  • Se pueden regatear los precios en la feria de artesanos o en la playa. Generalmente son los vendedores quienes, si te ven medio indeciso, comienzan a bajar la apuesta.
  • Siempre protector solar. Aunque esté nublado o haya apenas una resolana, el sol pega fuerte. Lo digo por experiencia propia!
  • El transporte público es una muy buena opción para manejarse en la ciudad. Es fácil e intuitivo y además conecta los principales barrios y puntos turísticos.
  • Para trasladarse del aeropuerto a la ciudad pueden tomar el bus Premium. Es un bus ejecutivo de color azul y para en la plataforma de los taxis. El boleto cuesta R$16.- y se puede abonar en efectivo arriba del bus.